Queso de garbanzo

Este queso es perfecto para untar o para unas quesadillas, si bien no es muy firme funciona muy bien para rellenar chiles, para gratinar enchiladas o chilaquiles. Es delicioso, fácil de preparar y muy nutritivo.

Tiempo de preparación: 30 minutos

Ingredientes

  • 2 tazas de garbanzos recién cocidos
  • 1 1/2 taza de agua
  • 2 cdas. de levadura nutricional
  • 1 cdita. de ajo en polvo
  • 1 cdita. de cebolla en polvo
  • el jugo de un limón chico
  • 2 cdas. de fécula de tapioca o maicena
  • 4 cdas. de aceite de oliva
  • Sal al gusto

Preparación

En una licuadora o procesador licua el garbanzo y el agua, poco a poco hasta que quede un puré, con la licuadora encendida en modo puré o velocidad media ve agregando la levadura, la cebolla en polvo, el ajo en polvo y la fécula de tapioca o maicena. Lentamente agrega el jugo del limón y por último el aceite, trata de agregar el aceite muy lentamente.

Vierte la mezcla en una cacerola pequeña y lleva al fuego medio bajo.

Con ayuda de un globo para batir mueve hasta que comience a espesar y a formarse una consistencia elástica, en este punto puedes agregar la sal. No dejes de mover hasta que quede tan espeso que te cuente trabajo mover.

Vierte esta mezcla en un refractario de la forma que le quieras dar al desmontarlo. Refrigera y puedes comerlo en 1 hora. Si deseas un sabor más concentrado déjalo por 3 días en refrigeración en el refractario con tapa hermética.

 

Tips

Si usas maicena la consistencia será menos firme pero el sabor seguirá siendo el mismo. La fécula de tapioca hace la consistencia más elástica y cuando se enfría puedes lograr que el queso tome la forma del molde donde lo colocaste y sea más fácil desmontar. Pero si no la encuentras ¡usa maicena!

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